¡Buenos días Avril! ¡Estás en Delhi!

¡Buenos días Avril! ¡Estás en Delhi!

Avril Santana está a punto de cumplir quince años y no ha besado a nadie. A pesar de ser una chica linda e inteligente, ha preferido mantenerse alejada de todos porque su mamá, Mariana San Román quien pasa por una crisis matrimonial, la avergüenza en todo momento.

La crisis de la madre de Avril se agudiza cuando se emborracha durante la fiesta de quince años de su hija, que organizó con la ayuda de Stephanie, frente a los socios del despecho de arquitectos donde trabaja su esposo Andrés Santana. El incidente en la fiesta le da el pretexto ideal a Andrés para pedirle el divorcio a Mariana y ella entra en crisis por lo que decide alejarse y se inscribe en un retiro de desintoxicación emocional en la India. Avril decide acompañarla e invita a su mejor amigo Benjamín, quien sufre la discriminación por descubrirse gay, para que la acompañe. Avril conoce a Prāsad Dharma, un chico hindú y los dos se enamoran y viven un romance mientras visitan las ciudades.

El viaje se interrumpe cuando reciben una notificación de que la abuela de Avril tuvo un connato de infarto. Regresan con gran pesar porque tienen que truncar una de las aventuras más grandes que les ha cambiado la vida. Mariana por fin adopta su papel de madre, Benjamín se siente afortunado y más seguro porque pudo valerse por si mismo y Avril por fin conoce a un chico que le gusta y es correspondida.

Ya de regreso, se descubre que quien había emborrachado a Mariana en la fiesta de su hija había sido la esposa de uno de los socios del despacho donde trabajaba Andrés y que buscaba desequilibrar a la familia.

Mientras Avril planea con sus amigos, entre ellos está la prima de Prāsad Nandita, vengarse de Stephanie, Nandita está aterrada porque ve las noticias del atentado que acaba de ocurrir en Manchester, donde su hermana menor, Aridha, está en un concierto. Cuando finalmente logran contactarla, hay una gran celebración. Avril recibe, al mismo tiempo, un mensaje que su abuela ha despertado del coma. Después de la angustia que pasaron, concuerdan en que no van a lanzar la venganza porque sería combatir el odio con más odio y esto es lo que menos necesita el mundo en estos momentos de intolerancia. Prāsad y Avril deciden que no pueden ser novios a la distancia y acuerdan ser amigos.

Sam Taine
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